
Siempre en mis ultimos años dirigiendo diferentes equipos de liga, he notado que dentro de una misma institución había dos clubes diferentes y con llamativa incoherencia en la filosofía deportiva y de juego.
Por ejemplo, que la Liga pertenece sólo a un grupo de gente de la Subcomisión y que lo demás no les pertenece, como si representaran a otro color de camiseta en ese caso.
No muchos en estos años pudieron unir el futuro inmediato con el profesionalismo de su clubes. Llámese cadetes-juveniles o torneo local con los PROFESIONALES.
Pareciera que todo pasa por una inversión de solamente un año y lo demás sólo le pertenece al básquetbol menor (¿otro club?).
Es importante aclarar que básquet de menores no es el MINIBASQUET, sino que se debería poner énfasis en diferentes categorías como Preinfantiles e Infantiles en cuanto a tener buenos docentes y ya en las categorías que en definitiva deberían PROVEER A LA LIGA DE JUGADORES PROPIOS, buenos entrenadores y que especialmente tengan comunión con el cuerpo tecnico de Liga Nacional.
La falta de PROYECTO y la falta de continuidad de los directivos y ENTRENADORES, hace que todo se vea como un objetivo inmediato. Sólo por este año, luego no se sabe lo que sucederá.
En gran medida, cada vez que un entrenador en jefe ficha a su asistente, éste sólo hace su tarea de editar juegos, estadísticas, etc, pero sin llegar a tener injerencia en el futuro próximo del club.
La Generación Dorada ayudó al mejoramiento de nuestros jugadores, no sólo en afluencia de chicos en escuelas y campus, sino también en emular a esos enormes talentos que a menudo vemos por la tele. Eso sirvió y mucho. También viendo uno aprendió y copió gestos.
Esto mismo podría suceder si se parte de una coherencia dirigencial, de club, para luego plasmarla a nivel deportivo, culminando con una filosofía de juego general.
No hace falta que el técnico principal entrene a esos chicos, pero sí que baje línea para saber cuál será la FILOSOFIA de los mayores, para que después, hacia abajo, y mediante su asistente, trabajen con los FUTUROS jugadores del club y de la Liga.
¿Tan difícil es tratar de que el asistente de Liga trabaje con los juveniles del club, con sus equipos y en horarios extras con la formación individual de ellos? ¿Tan difícil es que, a través de la planificación de planes de trabajo de la Liga, se copie y se implanten los sistemas defensivos y ofensivos del primer equipo profesional? ¿No es más fácil para un chico que tiene como objetivo llegar a jugar a ese nivel ver cómo un tirador (por citar un ejemplo) disfruta de la cortina DE ESA JUGADA, o de un base o quien fuere?
Esto agiliza y además familiariza el juego de conjunto hacia los valores que en poco tiempo pueden SALTAR A LA PISTA.
Si muchos piensan que es innecesario trabajar con los chicos está totalmente EQUIVOCADO y sólo piensa como DIRIGENTE DEL MOMENTO.
Son pocos los que pueden tener como objetivo cada año salir campeón. Son más los que vienen haciendo Liga y alquilando jugadores 8 meses sin un claro objetivo.
¿Qué significa jugar para salir 8-9 o 12? Y hacerlo encima durante 20 años SIN TENER un jugador FRANQUICIA propio. Absolutamente nada.
A favor de los clubes se puede decir que mucho en este país uno no puede tomar como ejemplo a la NBA (firmar contratos por 6 años), pero sí buscar un plan intermedio que a partir de una transición sirva de progreso en la búsqueda de la tan famosa comunión Espectador/Jugador.
La identificación perdona el error, pero además mejorará el juego y la competencia.
Autor: Oscar Huevo Sánchez / huevitosanchez@yahoo.com
Fuente: Basquet Plus Blogs