
El técnico, José García, destacó las virtudes del «campeón de la década».
En la noche del miércoles, en el estadio de Asociación Mitre, Juan Bautista Alberdi volvió a demostrar que es el mejor equipo de la década en el basquetbol tucumano.
Los títulos consecutivos en el orden doméstico así lo refrendan. Este presente brillante del club de Villa Alem llena de orgullo al profesor José García, que tuvo el privilegio de conducir técnicamente en todas las consagraciones a la «JBA».
«Cuando se consigue el objetivo deseado puede decirse que el balance es positivo, más aún luego de haber superado los contratiempos que se nos presentaron a lo largo de la temporada. Por eso es gratificante para todo el grupo haberle dado una nueva alegría a esa hinchada inigualable», comentó el entrenador.
García reconoce que en Alberdi se vive de una forma muy especial el básquet. «En este club está muy arraigado lo que significa el orgullo personal, deportivo y de equipo. Esto hace que en los momentos complicados salga a relucir el temple que distingue a los que visten nuestra camiseta. Hoy están los casos de Guido Garnica y de Darío Bomone, que no nacieron en el club pero adquirieron la garra que los convierte en piezas importante del grupo. Ya se identifican con Alberdi», acotó.
García destacó que el grupo nunca perdió la sed de triunfos porque constantemente les habla a los jugadores. «Les hago saber que cada torneo tiene un sabor distinto. Esto provocó que desde que volvimos a jugar en Primera el equipo nunca bajó los brazos. Incluso cuando disputamos la Liga ‘B’ no nos desentendimos de la competencia local», fundamentó el conductor.
Autocrítica
«El partido fue parejo hasta el final. Lamentablemente no supimos cerrarlo en los momentos que se presentaron favorables. Esta vez jugamos con una actitud distinta a la del primer partido, pero repetimos viejos errores», comentó Gabriel Albornoz, técnico de Talleres.
Fuente: La Gaceta