
Hace poco más de tres meses, se fue con su bagaje de sueños a Santiago del Estero. Formado en Mitre y con paso por Tucumán BB, Lucas Ariel Velázquez se sumó a Quimsa, que le dio cabida en su plantilla basquetbolística local.
El base, con 17 años cumplidos recientemente y 1.88 m de talla, toma la experiencia en la fusión como un aprendizaje para ir consolidándose de a poco en su carrera.
«Espero aprovechar esta oportunidad en Quimsa. Aún no comenzó el campeonato, y espero jugar tanto en Primera como en mi división o en la U19. Pero ya venimos trabajando duro con ‘El Frente’ (José Fabián Small), que me va corrigiendo cosas como ser la defensa, que es un aspecto en el que estoy trabajando bastante para mejorar», cuenta Lucas que comparte habitación con un chico salteño en el albergue que es propiedad del club.
Hijo de Carlos Hipólito Velázquez, que sigue despuntando el vicio del básquet en Mitre, el armador sabe que llegar a la meta es difícil, pero vale la pena intentarlo. «Nos dijeron que después nos vamos a entrenar con el plantel superior.
Por supuesto que sueño con llegar lo más lejos posible y ojalá pueda jugar la Liga. Creo que es el sueño de todo jugador, pero hay que trabajar fuerte», añade Lucas.
Además de jugar, asiste al colegio secundario nocturno del club. Hoy, los libros y el deporte parecen ser su dilema. «Mi mamá no se cansa de decirme que estudie, mi papá me da todo su apoyo para que juegue», refiere.
Este lunes, con el seleccionado tucumano U17, Lucas comenzará a participar del Campeonato Argentino en Santiago del Estero. «Si bien por razones de edad algunos chicos ya no están, confío a muerte en los que se sumaron. Trataremos de hacer un buen papel en el torneo», confió.
Nota: LA GACETA