
El chaqueño, que sufrió una grave lesión, vuelve a su ciudad con sensaciones contrapuestas.
Dejó la provincia con una mezcla de sensaciones encontradas. El 4 de mayo, en el último partido de la fase regular contra Alberdi, Diego Sánchez sufrió la rotura de los ligamentos cruzados de la rodilla derecha y no pudo disfrutar en la cancha la coronación de Central Córdoba como campeón del Argentino de Clubes de Basquetbol del NOA en la división C.
Antes de emprender el regreso a su Resistencia natal, LA GACETA entrevistó al escolta, que dejó estos conceptos
• “Siento tristeza por no haber terminado jugando, por no haber cumplido con mi objetivo personal por el cual vine. Pero a la vez feliz, porque no me equivoqué al desechar una propuesta muy buena de Villa Angela para venir a Central Córdoba. Me ayudó mi viejo que, por primera vez, me dijo ‘te veo muy bien, andá a Tucumán’. En 10 partidos creo que lo demostré jugando en un buen nivel; no me peleé con ningún compañero ni con los entrenadores, tuve una relación espectacular con los dirigentes… Capaz que si llegaba a adoptar alguna actitud como las que tenía antes, iba a desentonar feo, porque me encontré con chicos con una gran humildad y a los que no le importaba ser figuras, sino el equipo”.
• “Desgraciadamente me ocurrió lo de la lesión, pero que se haya cumplido la meta a nivel grupal es lo más importante. Todos aportaron su granito de arena para este ascenso, no fue el equipo dependiente ‘de’. Desde ‘El Mocho’ Rodríguez, Sergio (Ale), Facundo (Romani), Esteban (Velasco), los entrenadores Hugo (Angelicola) y Gabriel (Albornoz), que pone el alma en esto y del cual aprendí muchísimo; el ‘profe’ Lemos… Bah, todos aportaron algo, me hicieron sentir campeón y me acompañaron en los momentos más difíciles”.
• “No tengo palabras para agradecer todo lo que viví con CC. Me pone muy triste que me hayan dado tantas cosas y no haber podido devolverle todo al club que confió en mí. Rubén Urueña no fue sólo un dirigente, él se portó como un padre. Me cumplieron todo. Y más allá de que por ahí uno dice la plata va y viene, en Tucumán, desagraciadamente, en los últimos años habían ocurrido esos problemas. Siempre quedaban debiendo dos o tres meses. Ahora me pagaron hasta el último centavo, la operación, el hotel dos semanas más para hacer la rehabilitación. Y tampoco quiero olvidarme de Alvaro (Arraya), que siempre estuvo en las buenas y en las malas. Fue fundamental también en su función y me alegra que en el seleccionado tucumano lo hayan nombrado en ese cargo. Es el mánager ideal”.
• “Si CC no salía el campeón, me hubiese gustado que Alberdi lo lograra, por mi amigo José García, aunque Talleres también hizo un gran torneo. Central Córdoba hizo las cosas con una organización propia de un equipo de TNA, por eso obtuvo el título. Por los nombres de los jugadores que escuché, creo que van a armar algo grande para la Liga B. Con seriedad y profesionalidad, eso hace más fácil lograr metas altas”.
El futuro:
“Me voy a curar y voy a volver a jugar, gracias al doctor Avelino Neffa, que me operó, y a todo lo que avancé en sólo 27 días de rehabilitación con Santiago Parajón. Esto me puso a prueba y voy a regresar con todo”, aseguró el jugador chaqueño.
Fuente: La Gaceta