TORNEO FEDERAL DE BASQUETBOL: nota de la Revista El Gráfico

ARTIFICES. Enrique Tolcachier, Ricardo Siri y Alejandro Cassettai. Lograron con excelente organización hacer realidad una competencia compleja.

Una gigantesca estructura cubre todo el territorio de la República Argentina para que se dispute esta competencia: 55 clubes en 42 ciudades. Corresponde al tercer nivel en la pirámide de la Liga Nacional. Los dos primeros ascenderán al TNA. Por suerte, se palpa una preocupada organización.

El básquetbol, con la realización del Torneo Federal, consolida su condición de vanguardista del federalismo en el deporte de la República Argentina. Un total de 55 clubes en 42 ciudades de 21 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires están movilizando la competencia.

Arrancó el viernes 14 de octubre de 2011 y finalizará el domingo 10 de junio de 2012. Los dos primeros ascenderán al Torneo Nacional de Ascenso. En la primera página del dossier de prensa entregado al periodismo, en la cita inicial, estuvo expresado claramente el objetivo: “Nuestro desafío es desarrollar y posicionar al Torneo Federal de Básquetbol (TFB) como la competencia más federal de nuestro país y formadora de las nuevas promesas del básquetbol argentino”.

Se trata del tercer nivel en la estructura interclubes del país desde la revolución que, a partir de 1985, impuso la creación de la Liga Nacional. Hasta la temporada pasada estaba bajo la jurisdicción de la Asociación de Clubes con el nombre de “Liga B” y ahora pasó a depender de la Confederación Argentina (CABB). Con nuevos bríos y notable empuje, la flamante organización fortaleció y enriqueció totalmente su disputa.

”Las expectativas son las mejores por la cantidad de clubes que se inscribieron, por el equipo de trabajo que hemos formado para llevar adelante este torneo y porque estoy convencido de que estamos cumpliendo plenamente con el objetivo que nos trazamos, que es hacer un campeonato para el desarrollo de nuestros jugadores jóvenes y que por los costos pueda jugar cualquier equipo de la República Argentina”, definió el ingeniero Ricardo Manuel Siri, chaqueño, titular de la Federación de su provincia, vicepresidente primero de la CABB, que ejerce la presidencia del Torneo Federal. Es uno de los lados del triángulo ejecutivo que maneja el timón de organización junto al director deportivo Enrique Elías Tolcachier y a Alejandro Daniel Cassettai, director de Competencia.

El cuartel general de operaciones, para tener independencia y concentración, se montó en Alsina 1569, segundo piso, oficina 203, Buenos Aires, en el local refaccionado que fuera la sede anterior de la Confederación Argentina. Una planta fija de tres personas trabaja allí.

Un rasgo de avanzada que destaca la eficiencia de la organización lo marca que las estadísticas de los partidos se encuentran on line, con el mismo programa de la FIBA. Se pueden ver en la excelente página web:  www.torneofederal.com.ar. Repárese en que por fin de semana hay entre 20/29 partidos, diseminados en todos los rincones del país, para comprender la complejidad operativa. Al instante se sabe cómo van y cómo salieron todos los encuentros.

Para alcanzar tanta eficiencia se montaron capacitaciones con los 55 clubes, que fueron adiestrados en seis ciudades: C. Autónoma de Bs. As., Esperanza, La Rioja, Neuquén, Resistencia y San Miguel de Tucumán. El instructor encargado fue Luis Nicolás Calmels, de la CABB, con la colaboración de Lucas Javier García, de FIBA Américas.

UN ABANICO POLIFACETICO:

GRAN JUGADOR. Diego Prego, de el Chorrilero de San Luis. (foto: Deportes San Luis).

El orden para competir tomó los lineamientos de la NBA. El país fue dividido en dos regiones, Norte y Sur, que a su vez se separaron en conferencias. Estas, por último, se fragmentan en divisiones.

El cuadro presenta un abanico polifacético entre los 55 participantes. Hay clubes históricos del básquetbol argentino como Independiente de Avellaneda (pentacampeón invicto de la Federación Argentina entre 1927/1931) y Gimnasia y Esgrima de Villa del Parque (hizo el mayor aporte de jugadores a nuestro plantel campeón del mundo en 1950).

Está un doble campeón de la Liga Nacional como Estudiantes de Olavarría, que llegó a la cumbre en 2000 y 2001 de la mano de Sergio Santos Hernández. Se encuentran instituciones de fútbol que fueron campeones de América como los nombrados Diablos Rojos, Estudiantes de La Plata y Vélez Sarsfield.

Se encolumnan seis entidades que intervinieron en la primera edición de la categoría cuando el relanzamiento de 1992/93: Sportivo Pilar, La Unión de Colón (Entre Ríos), Sportivo San Salvador, Alma Juniors de Esperanza, Brown de San Vicente y Atlético Regina.

Conviven también clubes de nombres no habituados a ser escuchados por el gran público, pese a que los tres tienen más de medio siglo de vida, como Municipal El Bordo de Salta, Club Social y Deportivo Pérfora de Neuquén, de Plaza Huincul, y Club Sportivo Juan del Bono de San Juan.

NOMBRES POR DOQUIER:

Esta movida incrementó considerablemente el mercado laboral de los jugadores. Hay nombres conocidos por todos lados. Por ejemplo… Están jugando tres hijos de los excampeones sudamericanos juveniles Eduardo Cadillac (Patricio en Olimpia de Catamarca), Norberto Fabrini (Alejandro en Argentino de Firmat) y Ricardo Kunkel (Matías en Independiente de Avellaneda), que fueron compañeros en Santiago de Chile 1972. Juan Matías Laprovíttola, el Tata, el tercero de los tres hijos de Margarita Stolbizer, se encuentra en Vélez Sarsfield.

Lucio Delfino, de 14 años y 1,94 m, el hermano menor del campeón olímpico, fue registrado en el plantel de Unión de Santa Fe. Carlos, fana tatengue, fue a ver el debut del equipo al estadio Angel P. Malvicino: “Está grande el Enano y a todos quienes lo vimos crecer nos sorprende. Todavía es chico, pero tiene unas ganas bárbaras… ¡Ojalá podamos jugar juntos algún día aunque nos separen 15 años!”, se ilusionó Carlitos en un email que le envió a El Gráfico.

La dirección técnica de El Chorrillero de San Luis es del norteamericano Elnes Bolling y en el plantel figura el base Rafael Costa. Como compañeros, se consagraron campeones con G.E.P. U. de la misma ciudad en la Liga Nacional en 1993. Alejandro Olivares (Unión Eléctrica de Córdoba) y Gustavo Oroná (Facundo de La Rioja) fueron protagonistas con la Generación Dorada en torneos de divisiones formativas.

Campeones sudamericanos de Cadetes también hacen su aporte: Pablo Heit (2004 y 2005) en Atlético Regina, Gonzalo Traverso (2004) en Santa Rita de Esquina, Sebastián Uranga (2004 y 2005) en Adelante de Reconquista, Martín Miner (2005) en Estudiantes de Olavarría y Rodrigo Sánchez (2005) en Unión de Santa Fe. Daniel Zeta Rodríguez, entrenador campeón de la Liga Nacional con G.E.P.U. de San Luis en 1991, comenzó el Federal con Unión de Orán y ahora dirige en la elite a 9 de Julio de Río Tercero. Leopoldo Ruiz Moreno (39 años) y Mauricio Beltramella (40) regalan experiencia en Del Progreso de General Roca.

En el Juego de las Estrellas de Mar del Plata 2010 sorprendió el zarateño Alan Omar ganando el concurso de volcadas luego de saltar sobre 18 sillas apiladas. Es jugador de Sarmiento de Formosa. Luis Eduardo Cequeira, que dirige a Hindú de Resistencia, es el padre de Junior, integrante de nuestra última Selección Nacional mundialista y panamericana.

Juveniles mundialistas en su momento aparecen en las nóminas: el nombrado Olivares (1995), Leandro Lauro (1999) en Pérfora de Plaza Huincul y José Enrique Muruaga (2003) en Talleres de Tafí Viejo. Si usted lee la lista de Ramos Mejía Lawn Tennis Club no se confunda con Marcos Milinkovic. No es la figura histórica del vóleibol argentino que quiso volver al deporte de sus comienzos. Se trata de su sobrino, del hijo de su hermana Mariana.

TODOS HABLAN BIEN:

Hay unanimidad, afortunadamente, sobre las bondades de la nueva competencia. Este es el comentario del entrenador correntino Eduardo Schweizer, de Santa Rita de Esquina: “Es un torneo largo y ojalá que mantenga el nivel visto en la primera parte. Sin duda, servirá de desarrollo a muchos jugadores jóvenes con ganas de mostrarse para rendir en círculos superiores, sobre todo con el seguimiento que noto que hay a través de las estadísticas de los medios, entrenadores y gente allegada a este deporte”.

Por su parte, León Nicanoff, base pampeano de Independiente de Avellaneda, puntualizó: “Es fuerte y competitivo. Se juega muy duro y al medio foul. Y al mismo tiempo con jugadores de alta calidad”.

FUENTE: Nota publicada en la edición enero 2012 de la Revista El Gráfico.
Por O.R.O / Fotos: Emiliano Lasalvia y TFB / ilustración: Fernando Delmonte.

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